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En lo profundo del monte, donde los ecos de la naturaleza susurran secretos ancestrales, nace nuestra Raicilla Marioneta.

Hecho 100% de agave Maximiliana, es un viaje al corazón de la tierra y la tradición. Cada sorbo revela procesos meticulosos, donde el espíritu del monte se manifiesta y entrelaza con la sabiduría de generaciones pasadas.

Disfrutemos más y compartamos momentos únicos.

¡Esta es la esencia de Marioneta!

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Nacemos del monte, de las manos de grandes amigos que trabajamos en conjunto.

La grandeza de la adversidad nace desde el vientre de la madre tierra que, como cenizas en el viento, viaja por el aire, lo que será un bello ritual de sacrificio.
En la profundidad de la sierra crece el alma cuya vida dentro de su Maximiliana durará no menos de 7 años, aun cuando su edad terrenal parezca joven, su esencia está lista para renacer. Ansiosa por iniciar el ritual.

Un hombre viejo, pero como viejo sabio, con ambas manos toma la herramienta que despojará el alma del vientre de su madre, conservando el regalo más preciado por el hombre, el corazón, un corazón que al danzar durante horas con el fuego creado por grandes árboles de roble, revelará su dulce nobleza y la verdadera esencia por la que fue creada.

El alma casi está lista para renacer en lo que siempre fue destinada.
El ritual es un proceso largo y de mucho esfuerzo, por ello debe reposar algunos días para después poder descender cuál serpiente desde las alturas, derramándose gota a gota para culminar en su nueva forma y así convertirse en el exquisito destilado que hoy conocemos como Marioneta.

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En su etapa madura, del centro de la Maximiliana brotará un quiote, mismo que con la brisa de la montaña desprenderá semillas de agave.

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Dos años pasarán para que los nuevos agaves puedan ser llevados a su tierra original en el monte.

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Esperaremos de 6 a 20 años para que el corazón maduro del agave nos entregue su máximo esplendor.

Mediante una muestra de grados Brix sabremos si el agave cuenta con la suficiente acumulación de azúcares para obtener un buen rendimiento y maximizar la cantidad de litros de Raicilla que saldrán por cada planta cosechada.

400 kilos de leña de roble llegarán a 1000 °C y al pintarse de blanco la puerta del horno estaremos listos para llenarlo con las piñas.

Con ladrillos y barro sellamos el horno que durante 3 días cocerá el agave para revelar su dulzor en forma de una exquisita miel.

Abrimos el horno y esperamos a que la temperatura baje por lo menos a 40 grados para poder extraer el agave cocido.

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Es el momento de comenzar a dar identidad a nuestra Raicilla, agregamos agua al resultado de la molienda y pasarán de 6 a 15 días para que los microorganismos metabolicen el azúcar y lo conviertan en alcohol.

El clima y bacterias de la zona son los únicos factores que intervienen en este proceso, ya que nuestra fermentación es 100% natural y deriva en un producto premium.

Con la leña de roble, paciencia y mucho cuidado elevaremos la temperatura de nuestro fermento para poder separar el agua del alcohol.

De la mano de nuestro maestro raicillero el Ing. Benito Salcedo Rios perfeccionamos nuestro perfil con una doble destilación.

Gracias a sus estudios y pasión por hacer las cosas bien, hoy tenemos una colección de medallas y galardones que orgullosamente llevamos y compartimos en cada trago de Raicilla MARIONETA®.

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Después de un periodo de estabilización y oxigenación del producto, pasamos al proceso de filtración.

Las botellas de Marioneta son envasadas bajo un sistema de llenado por gravedad donde garantizamos que nuestro producto llegue a ti sin partículas no deseadas y en la cantidad exhibida en la botella.